• mayo 21, 2022 12:45 am

El valor de la prevención digital

Poradmin

May 7, 2022

(Expansión) – La protección digital es similar a un seguro, es mejor tenerla y no necesitarla que necesitarla y no tenerla. México es el segundo país con más intentos de ciberataques en el mundo. Durante el año pasado hubo 300 millones de intentos diarios de ciberataques contra diferentes instancias, empresas y personas. En una sociedad hiperconectada, parece sólo cuestión de tiempo para ser víctima de los ciberdelincuentes, tomando en cuenta la cantidad de dispositivos móviles que hay en el país.

Activos digitales, lo más valioso en el mundo virtual

De acuerdo con los últimos datos disponibles del Instituto Federal de Telecomunicaciones, en el país existen 132 millones de líneas celulares, todas ellas vulnerables a ciberataques, esto sin contar las computadoras de escritorio, laptops, tabletas, asistentes virtuales y un largo etcétera. Y no son necesariamente las empresas las más afectadas por los ciberataques, pues existe una infinidad de métodos por los que se puede violar la seguridad cibernética. Pensar en un activo digital nos remite tal vez a términos financieros como criptomonedas, NFT, banca digital, o bien, transacciones virtuales, pero la realidad es mucho más simple. Todos, absolutamente todos los seres humanos que tienen un dispositivo con acceso a internet, tenemos activos digitales. Básicamente son cualquier cosa que tenga información o data de valor dentro del mundo virtual. Puede ser desde el perfil de tu Facebook, el correo electrónico, hasta las bases de datos de la trasnacional más grande del mundo. El botón de muestra del costo que pueden tener los ciberataques a nivel macro son los casos de robo de bases de datos que han sufrido empresas como British Airways o la cadena de hoteles Marriot. Cada una de ellas ha tenido que pagar 100 millones de dólares después solo por las multas después de incumplir con el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, a esto se suma el costo monetario del robo de la base de datos, que asciende a 70 millones de dólares para cada compañía. Y perder esa información puede significar desfalcos de diferentes niveles. Es impensable buscar una compañía si no es a través de redes sociales o motores de búsqueda, en este sentido, las redes sociales se usan para compartir información y conocimiento, además de estar enlazados. En la red encontramos un lugar para transmitir ideas o información y también las empresas te pueden conocer y transmitir un mensaje. Al momento de publicar esa información, digitalizamos estos datos y la comunicación. En ese momento, eres dueño de lo que estás comunicando hacia el mundo digital. En este sentido, el cuidado de los activos digitales toma mayor relevancia para los negocios, sin importar su tamaño. Cada minuto que se cae una aplicación o una página de internet que tiene operaciones de ventas o servicios, significa pérdidas, por lo que el blindaje se convierte en una necesidad imperiosa. El primer paso para proteger los activos digitales es comprender que toda la información que compartimos tiene valor. Para ello, lo primero que debemos comprender es qué tenemos. Por ejemplo, cuando salimos a la calle y ubicamos dónde está nuestra cartera, nuestras llaves, es lo mismo en el mundo digital, entender cuáles son las cosas de valor para nosotros.

Una vez que se ubican los activos digitales, los pasos a seguir son tener contraseñas seguras, que no se utilicen constantemente, o utilizar programas que nos permitan generar contraseñas más robustas, así como evitar publicar información sensible con cualquiera. Cuidar todas estas brechas es un trabajo permanente que requiere de servicios especializados de prevención, detección y reacción. Sin embargo, la falta de cultura de la prevención es la primera debilidad de la que se aprovechan los ciberdelincuentes. La lista de 2020 de Statista sobre las contraseñas más vulneradas del mundo nos da un panorama sobre la carencia de prevención que llegamos a tener. La primera de estas contraseñas fue “123456”, en cuarto sitio apareció “password”, y los ejemplos siguen. Por ello, contar al menos con gestores de contraseñas y antivirus, de los cuáles existen programas gratuitos, son los primeros pasos básicos para protegernos de perder algo que a veces se nos olvida que tenemos, pero que cuando lo recordamos, generalmente nos representa un trago amargo. Nota el editor: Israel Gutiérrez es Chief Technology Officer (CTO) A3Sec. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: Expansión

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.